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Un prócer olvidado…
Por Loly |
Un trece julio de 1973, día del Trabajador de la Energía Eléctrica, hace ya treinta años, asumía la Presidencia de la Nación el Dr. Raúl Lastiri. Un prócer olvidado.

Somos Ovejas, en su perenne lucha por rescatar del ignominioso e injusto olvido a resplandecientes figuras del quehacer nacional y popular, se viste nuevamente de gala para conmemorar este evento sin parangón.
Lastiri, como presidente de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, asumió como presidente interino tras la renuncia de Héctor Cámpora.
Sus detractores, quién sabe con que oscuros intereses, acusan falsamente al olvidado prócer de haber detenido el giro hacia el campo popular iniciado durante el gobierno del Tío Cámpora, no por casualidad, otro prócer olvidado.
Digno continuador del Gran Pastor, preanunció su demorado regreso con una medida de hondo contenido óvido, que fue, es y será la herramienta primordial para el establecimiento de un rebaño feliz, justo, solidario y organizado. El Dr. Lastiri, reabriendo el camino de la Independencia Económica, trazando la huella, nacionalizó los depósitos bancarios; y también informó a la opinión pública que la Secretaría de Planeamiento, renacida hoy de sus cenizas por el Hombre Lupo del Sur, estaba entregada a la dura tarea de elaborar un plan económico para el período 1974-1976 que se llamaría “El Plan Trienal”.
Pocos días después, el 4 de agosto de 1973 el Congreso Nacional del Movimiento Nacional Ovejerista, en medio de la apoteosis nacionalizadora y planificadora, lanzó la candidatura del Gran Pastor y su joven y brillante esposa. El rebaño deliraba ante la fórmula Pastor-Pastor, que la perfidia de los enemigos del rebaño trágicamente truncara veintiún años antes.
El Gran Pastor haciendo gala de la moderación que le era característica, tomóse unos días para aceptarla, esgrimiendo la necesidad de consultar a sus médicos, dada su avanzada edad.
La breve pero prolífica obra de gobierno del Dr. Raúl Lastiri se caracterizó por un avance significativo hacia el nacionalismo ortodoxo, vinculado éste a la corriente de pensamiento filosófica y esotérica del, en ese entonces, Ministro de Bienestar Social. Corriente habitualmente asociada a la tolerancia y la concordia, más conocida como lopezrreguismo. Casualmente nuestro prócer estaba casado con Norma López Rega, hija del bienhechor ministro.
Pese a ello, una plétora de medidas de neto corte progresista iluminaron la gestión de este gran hombre. De este modo, nuestro país ingresó al Movimiento de No Alineados, y se ampliaron los convenios comerciales con los gobiernos afines de Cuba y Europa del Este, pasos que eran acordes con los proyectos del Gran Pastor y del ministro de Economía Gelbard.
Amante del buen vestir, los personeros de intereses foráneos, los mismos que hoy venden hamburguesas envenenadas a nuestros niños, aprovecharon esta simpática característica para, de alguna forma, menoscabar la inmaculada imagen de ese gobierno progresista.
Pérfidas e hirientes mofas, como el injurioso mote de “José Corbata” buscaron mellar la imagen y el inquebrantable acervo popular de este íntegro líder. Años después, el hoy firme candidato a ocupar una de las próximas vacantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Guillermo Coppola, recuerda que su vivienda había sido habitada por nuestro homenajeado; y que un extraño sortilegio acompaña desde entonces a su amplia colección de corbatas.

Corbatas: el signo de distinción de todo caballero y de todo prócer que se precie de tal
Un motivo de orgullo de Somos Ovejas:
los motivos ovinos eran los preferidos del Dr. Raúl Lastiri
(Colección Coppola en el Museo de Arte Moderno de París, Texas)
Siempre consciente de nuestro Destino Manifiesto Austral, promovió y formó parte de un trascendental jalón en la historia de nuestra Patria. También hace treinta años, una página heroica en la reafirmación de nuestros inalienables derechos sobre nuestra porción del Continente Blanco fue escrita.
Un gélido 10 de agosto de 1973, un reactor Fokker F-28 Fellowship, con matrícula T-01 “Patagonia”, posó su tren convencional de aterrizaje en la helada pista de barro arcilloso congelado de la base antártica “Vicecomodoro Marambio”, concretando así esta magna epopeya. Se trataba del avión presidencial de entonces que llevaba entre su pasaje a la más distinguida y valiente comitiva, al Presidente Provisional de la Nación, Raúl Lastiri, y a miembros de su gabinete. El aterrizaje fue, oficialmente, el primero en su tipo en todo el continente blanco. Los detractores de siempre, vanamente arguyen que en realidad el avión llegó vacío y que horas después toda la comitiva aterrizó en un Hércules C-130. Eso sí, retornaron en el Tango-01…
¡Viles esbirros de los traficantes de soberanía! ¡Sus pueriles infamias jamás podrán mellar a nuestro bienamado prócer!


El Dr. Raúl Lastiri, la joven Pastora y la valiente comitiva haciendo Patria
Preanunciando el destino de grandeza de nuestro Sector Antártico Argentino, la base Marambio, durante tres días funcionó como sede provisional del gobierno argentino; además, el primer mandatario y su comitiva firmaron el “Acta de Afirmación de la soberanía en la Antártida Argentina”, como un gesto originalmente destinado a frenar las pretensiones de Brasil en el continente blanco. Nuestro querido Dr. González Muú, sin duda alguna, pretende culminar esta noble y heroica epopeya trasladando definitivamente la Capital a nuestra porción del gélido continente.
Alguien alguna vez dijo que la historia siempre se repite; la primera vez estos acontecimientos suceden como tragedia y luego como comedia. Es por ello que Somos Ovejas no duda en tildar al Diputado Eduardo Oscar Camaño como el Lastiri del siglo XXI. Recordamos a la ovejita despistada que Camaño, así como anteriormente el Dr. Lastiri, asumió la presidencia provisional de la Nación siendo presidente de la siempre Honorable Cámara de Diputados de la Nación…
Haciéndose eco de un incipiente y creciente clamor popular y de distinguidos intelectuales y artistas, Somos Ovejas ha resuelto comprometer todos sus recursos, toda su energía y patriotismo a reivindicar la figura de este prócer, de este grande de la historia, a través de los carriles correspondientes.
Promoveremos sin descanso, sin dar tregua a quienes arteramente han buscado llevar a este noble prócer, y a su causa, al olvido, varios proyectos de declaración, actualmente siendo redactados, para presentar ante nuestro Congreso Nacional; homenajes, expresiones de beneplácito, establecimiento del Día de Lastiri como feriado nacional y, nuestra ambición más cara, el bautizo de nuestro Sector Antártico Argentino como Provincia Lastiriana.

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