Esperando al Pastor
Nuestra pobre majada, considera muy importante la falta de un pastor.
Como todo rebaño, creen que deben ser conducidas hacia su destino.
A ninguna de ellas se la ocurrido que su destino puede ser forjado por ellas mismas… Es por eso mismo, que una y otra vez, son engañadas por siniestros personajes que las tientan con quimeras y utopías de verdes y abundantes campos para pacer. Tal vez no es que sean engañadas, sino que están buscando, constantemente, alguien que les diga lo que ellas quieren oír…
Entonces, y sin duda alguna, es por eso que nunca se acaba el desfile de cuanto lobo inescrupuloso anda merodeando. Estos falsos pastores, o lobos con piel de cordero, con el paso del tiempo (y empeoramiento de la vida del rebaño) se vuelven cada vez más creativos…y peligrosos…
Y para empeorar las cosas, los pobres ovejitas, pierden cada vez más su contacto con la realidad. ¿Ó será que por qué están cada vez más alienadas, surgen personajes cada vez más nefastos?
Inaugurando esta galería de Falsos Pastores, el Doctor Don Alfredo González Muú, nos presenta en exclusiva sus: